Perro tumbado con la cabeza apoyada en el suelo

Qué llevarte el día que acompañes a tu perro al veterinario

Si has llegado hasta aquí buscando qué hacer ese día, probablemente ya has tomado una decisión o estás a punto de hacerlo.

No voy a decirte cuál es la decisión correcta, ni que sabrás cuándo ha llegado el momento. Cada perro, cada familia y cada situación son diferentes.

Pero hay algunas cosas prácticas que merece la pena saber antes de ir. Porque ese día probablemente no estés para acordarte de ellas.

Llama a la clínica antes de ir

No hace falta preparar una lista enorme. Hay algunas preguntas que pueden cambiar mucho cómo será ese momento.

¿Puedo estar con él durante todo el proceso?

Pregunta si puedes acompañarlo durante la sedación y permanecer a su lado durante la eutanasia. La mayoría de clínicas permiten que la familia esté presente, pero los protocolos pueden variar.

¿Podemos tener una habitación tranquila y privada?

Si es posible, pide que no tengáis que esperar mucho tiempo en una sala llena de gente. Algunas clínicas pueden preparar una consulta para vosotros o daros un poco más de privacidad.

¿Qué va a pasar exactamente?

Preguntar cómo será el procedimiento puede quitarte parte de la incertidumbre. El veterinario puede explicarte qué medicación utilizará, qué puedes esperar y cuánto tiempo tendrás para despedirte.

Y, si hay algo que quieras hacer —darle su comida favorita, ponerle música, hacerle fotos o simplemente estar a solas con él—, dilo antes de ir.

No tienes que improvisarlo todo ese día.

Qué llevar

No necesitas llevar muchas cosas. Pero algunas pueden hacer que ese momento sea un poco más suyo.

Su manta o su cama.

Algo que huela a casa y que le resulte familiar. Si la clínica lo permite, puede estar tumbado sobre ella en lugar de hacerlo directamente sobre una superficie desconocida.

Su juguete favorito.

Si tiene uno que siempre lleva consigo, puedes llevarlo.

Algo que le guste comer.

Si su estado y las indicaciones del veterinario lo permiten, puedes llevar una pequeña cantidad de su comida o premio favorito. Puede ser una última cosa que compartir juntos.

A alguien que te acompañe.

Si puedes, no vayas sola. Y, especialmente, intenta tener a alguien que pueda conducir después.

No porque no puedas hacerlo. Simplemente porque quizá no quieras tener que hacerlo.

Su cartilla o pasaporte.

La clínica puede necesitar sus datos para gestionar el procedimiento y los trámites posteriores.

Un pañuelo.

No necesita explicación.

Si quieres conservar su huella, dilo antes

Si quieres tener una huella de tu perro como recuerdo, no esperes a estar allí para pensar en ello.

Cuando llames a la clínica, puedes preguntar si pueden tomarle una huella y si disponen del material necesario. Algunas clínicas ofrecen este recuerdo a las familias y otras no.

Si quieres una huella concreta —por ejemplo, de una pata determinada—, dilo.

También puedes preguntar si pueden hacerte más de una. Tener alguna impresión de reserva puede ser útil si después quieres conservarla de diferentes maneras.

Y si prefieres hacerlo tú misma, puedes preguntarle al veterinario cuál es el mejor momento y la forma más adecuada de obtenerla. No todas las situaciones son iguales y es mejor que te indiquen cómo hacerlo en ese caso concreto.

Lo importante es una cosa:

si crees que algún día querrás tener su huella, pregunta por ella antes.

Ese día puede ser demasiado difícil para acordarte.

Decide antes qué quieres hacer después

Hay decisiones que la clínica tendrá que preguntarte y que son mucho más fáciles de tomar antes de estar allí.

Las opciones pueden variar según la clínica y el lugar donde vivas, pero normalmente encontrarás alternativas como:

Incineración colectiva.

Tu perro es incinerado junto con otros animales y las cenizas no se devuelven individualmente.

Incineración individual.

La incineración se realiza de forma individual y posteriormente puedes recibir sus cenizas.

Entierro.

Las posibilidades y condiciones dependen de la normativa de tu lugar de residencia. No des por hecho que puedes enterrarlo en cualquier terreno: si estás pensando en esta opción, infórmate previamente sobre lo que permite la normativa local.

Pregunta también a la clínica cuánto tardarán en entregarte las cenizas, si eliges una incineración individual, y qué opciones existen para conservarlas.

No necesitas decidir cómo vas a conservarlas para siempre.

Solo necesitas saber qué quieres que ocurra con ellas.

Lo que no tienes que resolver ese día

No intentes solucionar toda tu vida administrativa mientras estás despidiéndote de tu perro.

Habrá trámites relacionados con el microchip, el registro, el seguro o determinados servicios que tendrás que gestionar después, y los plazos pueden variar según dónde vivas.

Si la clínica puede orientarte sobre cuáles son necesarios y cuándo tienes que hacerlos, perfecto.

Si no, apunta lo que tengas que consultar y hazlo cuando puedas pensar con un poco más de claridad.

Ese día no tienes que hacerlo todo.

Después

Puede que vuelvas a casa con su collar, su manta, su juguete o algunas de sus cosas.

Y puede que abrir la puerta y no encontrarlo sea una de las partes más difíciles de todo el día.

No hace falta que decidas qué hacer con sus cosas inmediatamente.

No tienes que guardar todo.

Tampoco tienes que tirarlo.

Puedes dejarlo exactamente donde está durante unos días, semanas o el tiempo que necesites.

Si has recibido su huella, unas cenizas, un mechón de pelo o cualquier otro recuerdo, guárdalo en un lugar seguro. Ya decidirás más adelante qué quieres hacer con ello.

Y si tienes fotografías o vídeos que quieres conservar especialmente, haz una copia en otro sitio además del móvil.

Lo demás puede esperar.

No hay una forma correcta de despedirse

Puedes quedarte a su lado hasta el último momento.

Puedes hablarle.

Puedes llorar.

Puedes no saber qué decir.

Puedes querer marcharte antes.

Puedes querer quedarte unos minutos después.

No hay una manera correcta de hacer esto.

Solo hay la vuestra.

Y quizá lo más importante que puedas llevarte ese día no sea ninguna de las cosas de esta lista.

Sea el tiempo que todavía podéis pasar juntos.

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