Guía
Cómo tomar la huella de tu gato en casa
Sin sujetarle la pata y sin despertarle. Con un gato no eliges tú el momento: eliges estar preparado cuando llegue.
Qué necesitas
- El kit que incluye tu PETJA. Su pata no toca la tinta: está debajo, bajo una lámina protectora.
- El sitio donde ya duerme. No le lleves a otra habitación: pierdes la única ventaja que tienes.
- Alguien que te eche una mano, si tu gato lo lleva bien. Si no, mejor solo: dos personas encima le pone en guardia.
- Un día en el que no tengas prisa. Con un gato, tener prisa es garantía de no conseguirlo.
Nada más. Ni pintura, ni barro, ni nada que haya que limpiar después — y menos aún de una pata que se va a lamer.
Paso a paso
La pata se apoya sobre la lámina protectora. La tinta queda debajo, sellada.
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Espera a que él elija el momento
Con un perro eliges tú. Con un gato, no. El rato bueno llega después de comer o a media siesta, cuando está tumbado de lado y estirado. Si está sentado con las patas recogidas debajo, no es el momento: prepáralo todo y espera.
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Deja el kit a su alcance un rato antes
Ponlo cerca, a la vista, y no lo toques. Un objeto nuevo que aparece de golpe debajo de su pata le pone en alerta; uno que lleva diez minutos ahí ya no existe para él.
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Mira entre los dedos
Los gatos tienen pelo entre las almohadillas, y ese pelo es lo que emborrona la huella. Si asoma mucho, apártalo con el dedo hacia los lados en el momento de apoyar. No hace falta cortar nada.
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Lleva el kit a la pata, no la pata al kit
Esta es la diferencia grande. A un gato no se le sujeta la pata: en cuanto nota que no puede retirarla, la retira. Sostén el kit con una mano y apóyalo tú contra la almohadilla desde abajo, con la pata donde ya estaba.
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Presiona menos de lo que crees
Su almohadilla es mucho más pequeña y blanda que la de un perro. Con apretar demasiado, las líneas se juntan y sale una mancha. Un par de segundos de contacto firme y suave bastan. Retira el kit recto, sin girarlo.
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Dos intentos y se acabó por hoy
Si a la segunda retira la pata, guarda todo y vuelve otro día. No se ha estropeado nada: tienes dos cartulinas y las dos caras, y la paciencia se recupera durmiendo. Un gato que asocia el kit con una pelea no te va a dejar nunca.
Verlo una vez vale más que leerlo tres
El proceso completo, sin cortes. En el vídeo solo se ve la mano: el gesto es el mismo.
Errores frecuentes
Con los gatos casi todo se pierde en los primeros diez segundos. Cuatro cosas que conviene saber antes de acercarte.
Sujetarle la pata
El reflejo natural es agarrar y apretar. Con un gato es justo lo que no funciona: la pata se tensa, los dedos se separan y saca las uñas. Sostén el kit, no el animal.
Despertarle para hacerlo
Parece el momento ideal y es el peor. Un gato al que despiertan manipulándole una pata se levanta sobresaltado, y a partir de ahí no hay segunda oportunidad ese día. Espera a que esté despierto pero flojo.
Esperar una huella completa
Casi ninguna sale entera. Lo normal en un gato es que aparezca la almohadilla central bien marcada y dos o tres dedos, no los cuatro. Eso no es un fallo: es el tamaño real de su pata y así se queda.
Probar con la pata trasera
Es más difícil de alcanzar sin que se incorpore, y la huella sale más estrecha. Empieza siempre por una delantera, que además es la que tiene el dedo extra y da una forma más reconocible.
Preguntas frecuentes
¿Y si mi gato no se deja de ninguna manera?
Pasa, y no siempre tiene solución en una tarde. Lo que funciona es repartirlo: un intento hoy, otro pasado mañana, sin insistir. Muchas huellas salen al cuarto día, no al primero.
Si es un gato mayor o está enfermo, no fuerces nada. Escríbenos y lo hablamos: a veces la mejor huella es una parcial tomada en diez segundos.
¿Se le mancha la pata?
No. El kit lleva tinta —es lo que da el negro denso y todos los surcos—, pero está en la cara de abajo, bajo una lámina protectora de plástico. Su pata solo toca esa lámina. Sale igual de limpia que entró.
Esto importa especialmente con un gato: si se manchara, se lavaría la pata al momento y se tragaría lo que tuviera encima.
¿Hay que sacarle las uñas?
No, y no conviene intentarlo. La huella la dan las almohadillas, no las uñas. Si presionas para que las saque, tensas toda la pata y el resultado empeora.
¿La huella de un gato se ve bien en foil dorado?
Sí, y suele verse mejor de lo que la gente espera. Al ser más pequeña y con los dedos más separados, el foil dorado la recorta con mucha nitidez sobre el papel, sobre todo si eliges papel negro.
Tengo perro y gato, ¿pueden ir juntos en una lámina?
Sí. Toma cada huella por separado, en la misma hoja o en dos, y nos envías la fotografía. Las montamos en la misma pieza a tamaño real, cada una con su tamaño de verdad — que es parte de lo bonito.
¿Tienes perro?
La técnica cambia bastante: a un perro sí puedes sujetarle la pata y colocarla tú, y eso hace el proceso mucho más rápido. Lo he explicado aparte.
Cómo tomar la huella de tu perroSu huella todavía no existe.
Vamos a hacerla.
Te enviamos a casa el kit para tomar la huella sin tinta en su pata. Cuando la huella esté como quieres, le aplicamos el foil dorado a mano sobre papel de 180 g y te la enviamos enmarcada.
Crear mi PETJAHecho a mano en Barcelona · Envío gratuito a península y Baleares · UE 8,99 €.